Comida, amor y lujuria...

Sólo con saber no basta: hace falta experimentar

domingo, julio 23, 2006

Como va la cosa?

Uno siempre piensa sobre "como va la cosa?". Es algo tan relativo, que solo depende de tu estado de animo. No importa. Lo que se suele decir es "podria estar peor". That's son pathetic...

Ha que enfrentar nuestra realidad. Somos lo que somos porque queremos serlo. Nadie nos lo impuso, solo nosotros sabemos lo que queremos y aunque dudemos, siempre estamos conscientes en el fondo de que lo que buscamos en un momento determinado, depende de nuestro estado de animo.

Somos humanos y por naturaleza, aunque no queramos, autodestructivos. Debemos ser felices con lo que somos y con lo que tenemos sin detenernos en detalles. Si estamos, es porque somos y si somos, es porque estamos (verbo "to be").

"La insoportable levedad del ser", de Milan Kundera, refuerza lo que digo antes. Vivimos mortificados con lo que debemos hacer y ser, pero no por lo que queremos hacer y nos gustaria hacer. Que contradictorios somos.

No importa, somos humanos y eso es lo que interesa.

Don't worry, be happy.

sábado, julio 15, 2006

Seamos sinceros...

... a quien no le gusta estar con una sabrosa y deliciosa "pea" (rasca, borracherra, ebria, etc.), despues de haber disfrutado un buen rato con quien uno quiere...

La cima de la euforia asoma cuando al llegar a tu casa te das cuenta que simplemente estas en un nivel un poco mas alto de lo normal y a la vez te sientes consciente de ello. Ya lo he dicho antes: la vida hay que disfrutarla, con todo y sus detalles. De eso se trata el vivir.

Debemos ser felices y agradecer todo lo que se interponga en nuestro camino. Todo esta hecho para ser disfrutado y gozado. No hace falta ser ningun guru para darse cuenta de ello. Debemos aprender a ser felices con lo que tenemos sin olvidar lo que queremos. El secreto esta en degustar cada uno de los momentos que se nos presentan.

No los fastidio mas. Coman y amen como si fuera el ultimo de sus dias. Creo que seremos un poco mas felices cada vez.

jueves, julio 13, 2006

No hay mal que por bien no venga...

Solo desde una óptica confusa o de crisis, se puede decir que todo lo que nos pasa es para mal. ¡FALSO! Absolutamente todo lo que ocurre tiene una debida justificación que no nos es posible captar por la conmoción del momento.

A veces sentimos unas ansias desesperadas por comer o amar, y nos desbocamos a la primera seña que indique que nuestras necesidades pueden ser cubiertas, resultando en una gran indigestión o desengaño porque simplemente no medimos lo que de verdad necesitamos ni las cantidades adecuadas para no dañarnos. De algo estoy muy convencido y es de que nosotros mismos nos causamos daños. Esa historia manida de que los factores externos son los que nos causan malestares, no es más que un ardid para justificar nuestra irresponsabilidad para con nosotros.

Sí, es cierto que hay elementos que pueden ser perjudiciales a nuestro organismo, pero también es cierto que sabemos identificarlos ya sea por conocimiento técnico o conceptual, por experiencia o simple y mera intuición.

De vez en cuando es necesario que bajemos la guardia para permitir algún tipo de atentado leve contra nosotros mismos. Es lo único que nos permitirá crear experiencia y nos dejará el conocimiento acumulado para prevenir futuras eventualidades.

¡Señores, la vida se vive porque sí! Habría que ser un tarado para no darse cuenta de que el propio ser es capaz de sustentarse y procurarse su propia dicha. Hay que comer, amar y gozar...

miércoles, julio 12, 2006

Érase una vez...

En algún lugar de Caracas de cuyo nombre no me acuerdo, ¡ni me da la gana de acordarme...! Decidí comenzar en este mundo de los blogs, que si bien no es nuevo para mí, si lo será para muchos de los que lo lean alguna vez en su vida.

"No solo de pan vive el hombre", dijo alguien alguna vez, sin estar consciente de lo cierto que eso es.

La comida y el amor deben ir tomados de la mano, y por ende conducir a la lujuria. Comer es un placer que sólo aquél que lo sabe disfrutar puede saciarse a plenitud sin sufrir ningún malestar. El amor es igual. Muchas personas se limitan a comer sin medida y sin degustar, perdiendo el deleite que propocionan los alimentos bien preparados. Por supuesto, todo hay que saber hacerlo, y no lo digo porque deban existir medidas, por el contrario, solo debe existir un gran sentido del goce al momento de combinar lo que nuestros instintos nos sugieren, sin dejarnos llevar por el hedonismo que daña.

Somos seres (¡que redundancia!), por lo tanto sentimos. Estamos hechos para percibir todo a nuestro alrededor, de la forma que sea, pero lo más grave es que cada uno tiene una percepción distinta de lo sentido. ¡NO IMPORTA!. Solo compartiendo lo que sentimos podremos darnos cuenta que en el fondo somo iguales y que disfrutamos distintas cosas que nos producen una misma sensación: PLACER.

Tu memoria va a estar compuesta de lo que sientes y no de lo que ves, o que oyes, o que tocas,... pero sí de lo que saboreas y hueles.

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